Descubre todo lo que debes saber en este breve resumen sobre la crisis política de Perú, un país sumamente rico que atraviesa una coyuntura de índole político, social y económico de la que esperan salir tan pronto como se pueda.

La crisis política de Perú

La crisis política de Perú se inició con la inestabilidad propiciada en el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, prolongándose durante su mandato y hasta su renuncia. Sin embargo, la situación no se detuvo allí, pues con su sucesor Martín Vizcarra, quien anteriormente ejercía como vicepresidente, los problemas continuaron.

De forma transitoria Manuel Merino fungió en el poder, ocupando el cargo de presidente durante parte del año del 2020, abriendo pasó al proceso electoral en donde Francisco Sagasti asumió la presidencia, entre 2020 y 2021, para finalmente ceder el mandato a Pedro Castillo desde el 2021 hasta la actualidad.

En principio, esta crisis tuvo como punto de partida la constante lucha del poder ejecutivo entre las propias fuerzas políticas opositoras del Congreso, además de la polarización de la ciudadanía y el descontento en general de la población del Perú por las labores de gestión gubernamental, que hasta la fecha se habían realizado.

Tal como se mencionó con anterioridad, la crisis comenzó después de las elecciones del año 2016, en las que Pedro Pablo Kuczynski resultó electo presidente, siendo representante del partido Peruano por el Kambio y derrotando a Keiko Fujimori, con muy poco margen de ventaja. Aunque los pobladores tenían esperanza en el gobierno, la verdad este no logró obtener la mayoría en el parlamento, firmando prácticamente su sentencia como mandatario.

En tal sentido, la confrontación constante de poderes fue un agraviante que con el pasar del tiempo generó la aparición de otros conflictos que pusieron al país en una crisis de la cual no ha podido salir en la actualidad. Aunque la ideología fue la mayor diferencia existente entre los participantes del aspecto político en el país, otros aspectos como la corrupción y las mafias dentro del poder se hicieron presentes y evidentes, generando un caos que impactó el ámbito social, económico y más.

A través de los años, esta crisis se ha hecho cada vez más evidente, sin embargo en la actualidad es justo mencionar el gobierno de Francisco Sagasti, anterior al del regente actual, en donde se desató por ejemplo el escándalo de Vacunagate, referente a acciones irregulares de Vizcarra y otros políticos.

En este punto, se dejó clara la existencia de delincuentes de cuello blanco en los más altos puestos de gobierno de Perú, haciendo necesaria la llegada de otro mandatario.

Posteriormente y tras asumir el poder Pedro Castillo, representante del partido socialista Perú Libre, se generó una nueva derrota para Keiko Fujimori durante la segunda vuelta, pero la crisis no se detuvo allí, incluso se generaron revueltas ciudadanas a favor de ambos candidatos en el proceso electoral.

A pesar de ello, Pedro Castillo asumió el poder con la consigna de ofrecer al Perú una nueva oportunidad para mejorar; sin embargo, la designación de Guido Bellido como Primer Ministro género dudas y cuestionamientos entre la población debido a las investigaciones en curso sobre este, referentes a terrorismo y lavado de activos.

Ante lo anterior, finalmente fue destituido y se pronunció dando a conocer a la población un cambio de gabinete. Esto se realizó con la idea de poder calmar la situación latente en Perú, pero le mereció la retirada del apoyo de su partido y lo mantiene en la mira del país, esperando que sus estrategias de gestión puedan sacarlo de la crisis actual en la que se vive actualmente. Aún queda mucho por ver en el desarrollo del escenario político.